¿Otra ‘guerra contra el narco’ en México?: “La estrategia no puede responder a presiones de EEUU”
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Del 1 de octubre de 2024 al 23 de febrero de 2025, en México suman 13.139 detenidos por delitos de alto impacto y 112,8 toneladas de droga incautadas. Estas cifras, de acuerdo con expertos consultados por Sputnik, reflejan un endurecimiento en la estrategia de seguridad. ¿Se avecina otra guerra contra el narcotráfico como la iniciada en 2006?
Según datos presentados el 25 de febrero por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, en el país también han sido destruidos 329 laboratorios de droga y se han decomisado 6.582 armas de fuego.
Estas cifras oficiales también indican que hay una disminución del 28,7% del promedio diario de víctimas de homicidio doloso en comparación a 2018, cuando gobernaba Andrés Manuel López Obrador y había una tasa promedio de 100,5 asesinatos al día, mientras que al 24 de febrero de 2025 la cifra se redujo a 71,6.
Sin embargo, lo que llama la atención es la cifra de detenidos. Y es que en, tan solo cinco meses, 13.139 fueron retenidas por la presunta comisión de delitos de alto impacto, un número que incluso supera al total de detenidos reportados durante todo 2022 (11.703) y 2023 (12.842).
“Hay que tener cuidado”
En entrevista con Sputnik, el doctor en Relaciones Internacionales con especialidad en temas de seguridad, Jorge Alfonso Monjaraz Domínguez, señaló que, aunque las cifras reflejan una estrategia de seguridad más frontal al crimen organizado, el Gobierno de México se ha empeñado en defender su estrategia de atención a las causas y no tanto al combate armado.
“Pero tal parece que sí hay una estrategia mucho más abierta en la lucha contra del crimen organizado en el país en comparación a lo que sucedía en el Gobierno pasado”, sentenció el analista.
Con él coincide el sociólogo y académico de la UNAM, Roberto Álvarez Manzo, quien señaló que durante los primeros meses del actual Gobierno de Sheinbaum, México se ha centrado en el combate a los delitos de alto impacto, en especial a los delitos contra la salud.
Sin embargo, dijo, el país tiene una multiplicidad en el tema de seguridad, por lo que el combate a delitos como la extorsión y la trata de personas se estaría dejando de lado.
Según Monjaraz Domínguez, la actual Administración intenta mostrar un brazo fuerte en el combate frontal al crimen organizado ante la presión que está ejerciendo el flamante Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.
“El Gobierno está tratando de ofrecer algún tipo de resultado [que pueda ver Washington]”, ponderó el analista, quien agregó que resulta paradójico que la Casa Blanca intente presionar con aranceles a México, cuando el país norteamericano no puede controlar su consumo de droga y la distribución de la misma.
“La estrategia de México responde a hacerle frente a la presión [de EEUU](…) Pero el Gobierno debe tener muy claro sus objetivos en el corto, mediano y plazo. Es decir, México, en el corto plazo, se quiere presentar como un socio confiable, pero la estrategia no puede ser solo para responder a las presiones de EEUU (…) Es una carta constructiva del Gobierno para decir: ‘somos un Estado confiable y no fallido'”, comentó el experto.
Para Álvarez Manzo “es sumamente visible” que el giro en la estrategia de seguridad de México “tiene que ver con presiones que han venido desde Estados Unidos”.
“De alguna u otra manera, lo que está haciendo México en materia de seguridad es seguir la línea de la agenda que se ha estado definiendo desde el Gobierno de Donald Trump (…) El contexto de esa presión desde Estados Unidos sí ha impacto en la configuración de la estrategia de seguridad de México”, señaló.
“Esos datos no van a abatir el crimen organizado para siempre”
A pesar del incremento en las detenciones, el doctor Monjaraz Domínguez aseguró que “la detención de líderes no va a terminar con el narcotráfico”.
“Esos datos no van a abatir el crimen organizado para siempre”, ponderó el analista, quien recordó que durante la llamada guerra contra el narco, que inició durante el Gobierno de Felipe Calderón (2006-2012), “casi todos los días capturaban a capos” y no hubo resultados concretos ni mejoramiento de las condiciones de seguridad entre la población.
De hecho, el analista recuerda que, con dicha estrategia, los cárteles de la droga “no perdieron fuerza y, por el contrario, se creó un problema más grave”.
Sobre ese tema, el experto aseveró que “podemos estar ante la posibilidad de una atomización” del fenómeno desatado en 2006, por lo que consideró que “hay que tener cuidado en lo que se está haciendo y en pensar que solo deteniendo líderes se logra la estabilidad”.
Álvarez Manzo señaló que las recientes detenciones de generadores de delitos de alto impacto en México demuestran que en México se realizan también actividades de inteligencia; sin embargo, dice, la forma de comunicar los avances de esta estrategia sí tiene más un fondo político.
“Es una comunicación muy política y que va muy dirigida, sobre todo, a complacer las expectativas del vecino país del norte”, concluyó.